Taller de alas

Un espacio para intercambiar experiencias sobre educación social y especialmente para ayudar a l@s jóvenes en riesgo de exclusión social y dar ideas sobre enseñanza no formal para transmitir valores básicos, así como despertar la creatividad e interés que tod@s tenemos dentro pero las paredes rígidas de la escuela y las circunstancias personales muchas veces nos hacen olvidar.


Desde el nacimiento todos tenemos deseos, imaginación, habilidades, somos creativos y soñamos con qué queremos hacer en la vida. Para mí esto significa que tenemos “alas” y la educación tendría que ayudar a usarlas, pero en realidad estas son frágiles y se dañan poco a poco con la estructura formal de la escuela y con los problemas del entorno familiar y social. La escuela y la educación son muy importantes pero nos equivocamos pensando que solo sirve para estudiar datos de historia y fórmulas matemáticas y a veces nos olvidamos que debe también enseñar valores de derechos humanos, conocimientos sobre otras culturas, tolerancia, y sobre todo a ser autónomos, creativos y tener interés. Educar en valores.

domingo, 5 de febrero de 2012

Pirate de tu barrio y descubre el mundo con SVE!

 "No tengo trabajo, no estudio, no hablo idiomas, estoy harto del barrio donde vivo, pero no sé que hacer ... "

SVE (Servicio Voluntario Europeo) es un programa de la Unión Europea, parte del proyecto “Youth in Action” (Juventud en Acción), que tiene como meta promover la interculturalidad y dar una salida a los jóvenes con menos oportunidades para poder viajar, conocer otra cultura y trabajar en el entorno social de un país diferente conociendo así el idioma y la vida cotidiana. Y, milagro, funciona!

El programa consiste en trabajar becado para organizaciones sin ánimo de lucro (fundaciones, clubs de ocio para personas con discapacidades, ludotecas, guarderías, y varias tipos más de la esfera social) desde 3 hasta 12 meses en cualquier país de la Unión Europea, y algunas veces fuera de ella también, Sud América o  la India. Pero para poder ir fuera de Europa se necesita una organización más detallada y personal. Prácticamente los criterios para obtener una beca así es tener menos de treinta años, y mucha motivación, ni hay que hablar el idioma local, aunque claro que es una facilidad enorme para integrarse a la vida local si uno ya tiene por lo menos en un nivel básico. Con el programa todas las necesidades básicas están cubiertas: alojamiento, clases del idioma local, dinero de bolsillo y alimentación, el viaje ida y vuelta también. Esto es la parte material, pero la experiencia que da todo esto es lo más importante,  sirve para toda la vida, puede aclarar el camino de los jóvenes perdidos, oficialmente llamados “con menos posibilidades”.

Como está abierto para todo el mundo participar en SVE, se necesita paciencia y mandar muchas candidaturas para las organizaciones, yo por lo menos he enviado 50 hasta que me aceptaron  para un proyecto en Valencia que consistía en trabajar en una ludoteca o club de ocio para niños y jóvenes con problemas sociales. Sin exagerar me cambió mucho, porque nunca sabía exactamente a que quería dedicarme, siempre me interesaba el entorno social y la pedagogía, pero no sabía exactamente que se podía hacer con estos intereses.  En mi país las trabajadoras sociales no tienen mucho respeto o buena valoración, ni del estado ni de la mayoría de la gente, se gana poco dinero, no hay muchas fundaciones, no existen tantas organizaciones privadas y municipales como en España, pues ser trabajadora social significa casi lo misma que ser Madre Teresa de Calcuta. Se necesita mucha vocación, y realmente es una lucha cotidiana entre los gastos de la vida y las condiciones del trabajo, es como sobrevivir en un barco pequeño en alta mar y remar para evitar el naufragio. Ahora estoy estudiando educación social, y en algunos años volveré a Hungría para trabajar allí.

Pienso que el SVE tiene dos niveles importantes: sirve para desarrollo personal y en un sentido más amplio fomenta la interculturalidad. Se conoce a mucha gente de diferentes países, porque normalmente hay varios voluntarios trabajando en la misma ciudad, y viven juntos en pisos compartidos, se aprende un idioma, se conoce el país y la cultura local, se aprende la convivencia, y sobre todo, uno se lo pasa muy bien porque también hay mucho tiempo libre para disfrutar. A nivel europeo creo que es muy importante que los jóvenes vayan conociendo las culturas a través de una experiencia propia, ver cómo vive la gente en un otro país, respetar las reglas y costumbres locales, que si a veces no les gustan pues pueden ver y aceptar su existencia y esto fomenta mucho la tolerancia, que se necesita tanto en nuestro mundo multicultural.

En las mitades del proyecto se hace una reunión, “evaluación” que es prácticamente un encuentro con todos los otros voluntarios quienes son participes del proyecto en el mismo país, así que hay casi cien personas en este evento. Son gente abierta, y de alguna manera cada uno ha estado un poco perdido antes de elegir SVE, justo por esta razón ha visto una salida para viajar, y probar una experiencia nueva que no ha tenido antes en su vida. Pienso que es necesario llegar a los jóvenes que realmente nunca han pensado en ir fuera de su país, en general son cerrados y desmotivados, intolerantes. Más allá de lo individual, el  verdadero objetivo es lograr que un joven así se abra al mundo, y cambie sus ideas. Y es fácil convencerle, ya que si no hace nada, no estudia ni trabaja. Que puede perder con seis meses en el extranjero, saliendo de su barrio para que conozca otra realidad? Y pues si no le gusta para nada,  se vuelve  y hace sus vida como antes. Pero creo que nadie lo haría.


Se puede encontrar mas información aquí y en la guia de programas  (desde la pagina 51).









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